Descripción del blog


Este blog educativo está dedicado a la Historia del Arte en general, y a la Historia de las Artes Decorativas y el Diseño en particular. Apuntes de Fundamentos del Arte I y II. Resúmenes de Historia de la Indumentaria. Cine en el Arte, Arte en el Cine. Todos los textos han sido escritos por la autora del blog, Ana Galván Romarate-Zabala. Si los utilizas, cita las fuentes. Todas las imágenes contenidas en esta web tienen exclusivamente una intencionalidad didáctica. Si alguna imagen empleada vulnera derechos de autor, puede solicitar la retirada del material que considere de su propiedad intelectual. El contenido de mis artículos puede ser descargado libremente, pero por favor, cite la procedencia. Imagen que encabeza el blog: Un Bar aux Folies Bergère, Édouard Manet, c. 1882. Courtauld Institut, Londres. Fuente de la imagen: Wikimedia Commons. Public Domain

miércoles, 22 de mayo de 2019

TERESA CABARRÚS, MADAME TALLIEN, NOTRE-DAME DE THERMIDOR



La ciudadana Tallien en una celda de la prisión de la Force, Jean-Louis Laneveuille, 1796. Fuente de la imagen: Wikipedia.

Entre las figuras femeninas vinculadas a la Revolución francesa encontramos a la madrileña de Carabanchel, Teresa Cabarrús.
Teresa Cabarrús forma parte de las españolas eminentes que han pasado por nuestra historia de puntillas y que son poco conocidas, siendo más valoradas más allá de nuestras fronteras, por ejemplo, en Francia o en Bélgica.

Francisco Cabarrús retratado por Goya, 1788, Banco de España. Aparece impecablemente vestido con su casaca, su calzón, sus medias de seda,  sus zapatos con brillantes hebillas y el tricornio bajo el brazo. Fuente de la imagen: Wikipedia.

Nació en 1773 en el seno de una familia aristocrática de origen francés por parte de su padre Francisco Cabarrús. Él era un célebre masón de la época, político y emprendedor financiero que llegó a fundar el Banco de San Carlos, primer banco nacional español.
Tuvo el rango de Grande de España y fue retratado por Goya tal y como se conserva en la pinacoteca del Banco de España en Madrid.


Teresa Cabaurrús fue una de las mujeres más bellas y seductoras de su tiempo.
De jovencita marchó a Francia, concretamente a París, donde se casó con el Marqués de Fontenay.
Allí viviría buena parte de su vida, sin renunciar a sus orígenes españoles, convirtiéndose por azares del destino en una figura clave de la Revolución francesa.
Librepensadora, inteligente, frívola, valiente, generosa y divertida,  sus ideas avanzadas no evitaron que estuviera a punto de ser guillotina. 




Teresa Cabarrús retratada por el gran pintor neoclásico François Gérard, 1804, Château de Chimay. Fuente de la imagen: Wikipedia.

Tuvo diez hijos, se divorció del marqués de Fontenay y se casó con el jacobino Jean-Lambert Tallien, el revolucionario artíficie del Terror en Burdeos. 
Nunca la estaremos lo suficientemente agradecidos por su papel crucial en la caída del "Incorruptible" Robespierre, a través de Tallien entre otros. 
Gracias a su labor en Burdeos muchas personas se salvaron de morir en la guillotina. De ahí le sobrevino el nombre de Notre-Dame de Thermidor o del Buen Socorro.
Teresa fue una de las pocas mujeres que intervinieron activamente en la política revolucionaria y que vivió lo suficiente, no solo para contarlo, sino para morir tranquilamente en la cama como princesa y rodeada de sus hijos.
Teresa Cabarrús tuvo suerte por su belleza, inteligencia y educación.

Conviene recordar, como ha subrayado la historiadora Carmen Iglesias, que en verdad, el único derecho que ganaron las mujeres con la Revolución francesa fue desde el punto de vista político: subir al cadalso en igualdad de condiciones que los hombres. 
El voto femeninio no se obtuvo en Francia hasta ¡1946!


A la importancia de la Cabarrús como "influencer" política, por llamarla de alguna manera, hay que unir su relevancia en el mundo de la moda. Y es que Teresa  se convirtió en la más genuina representante de las "merveilleuses" o "maravillosas" que es como se denominaban en la época a las mujeres icónicas de la moda de la época. Jugaron un papel preponderante en la sociedad francesa de finales del siglo XVIII: marcaban la moda no solo en el vestir, sino también en las costumbres, gustos y preferencias decorativas.
Teresa fue una de las protagonistas de esta explosión de vida que expresaba a través de la moda su personalidad.

           Une Incroyable et une Merveilleuse, H. Baron, Fuente de la imagen: Wikipedia.


Causaba sensación con sus vestidos de muselina, mojados y pegados al cuerpo -con los que era fácil coger una pulmonía-interpretada a la manera griega o romana. 
En una ocasión acudió a la ópera como Diana cazadora, con un hombro al descubierto, un carjac y una piel corta de tigre cubriendo su magnífico cuerpo.
En otras ocasiones llevaba generosos escotes, con aberturas de las faldas en los muslos...
El equivalente masculino de las "merveilleuses" eran los "increibles" que en España fueron llamados petimetretres o currutacos: se vestían de una forma exagerada, con pantalones muy ceñidos, cinturas estrechas, cuellos altísimos, etc.
En el fondo lo que se estaba viviendo era una  explosión de libertad y rebeldía frente al miedo y la uniformidad que había supuesto la Revolución francesa.

Teresa Cabarrús fue musa de muchos artistas. Tuvo la suerte de ser retratadas por los grandes de la época desde Gérard hasta el inconmensurable Jaques-Louis David.


Madame Tallien, Jacques-Louis David, fines siglo XVIII. Fuente de la imagen: Wikipedia.


Teresa Cabarrús interpretada como una figura de la antigua Grecia, estilo Directorio, pintor anónimo, escuela francesa. Fuente de la imagen: Wikipedia.


Fue célebre su "salon", centro de lo más granado de la sociedad del Directorio. 
Se divorció de Tallien en 1802. 
Su último matrimonio fue con el conde de Caraman en 1805, convirtiéndose en princesa de Chimay (sur de Bélgica). Su generosidad con los más desfavorecidos de Chimay fue proverbial.
Entre sus amistades se encontraba la escritora Madame de Staël o la futura emperatriz Josefina Bonaparte. 
Murió en 1835. 
Su vida de novela ha sido fuente de inspiración para películas -"Madame Tallien", Mario Caserini y Enrico Guazzoni; documentales  y novelas entre las que destacamos la excelente "La cinta roja" de Carmen Posadas (2008).


Para saber más

Documentales
*De la serie "Mujeres en la Historia" de RTVE.
*Del estupendo programa de la televisión francesa "Sécrets d´Histoire"  dedicado a "Les femmes de la Revolution".

domingo, 7 de abril de 2019

LA MODA EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA


                                   Chinelas francesas, c. 1789, Colección Guillen, Museo Internacional del Calzado, Romans.


1789: esa mítica fecha marcó el inicio de la Revolución francesa, los comienzos del mundo moderno con repercusiones profundas y distintas en toda Europa. 
La Revolución francesa fue uno de los acontecimientos más trascendentales, uno de los momentos estelares de la humanidad. Comenzó con ideales utópicos luminosos surgidos de la Ilustración, para continuar con años terribles de terror y violencia extrema que provocaron miles de asesinatos y, mutatis mutandis, que muchos revolucionarios murieran probando su propia medicina: la guillotina.


            La reina Maria Antonieta,  "Madame Déficit", vestida en grand habit con todo el lujo y esplendor del Ancien Régime.  Este retrato es obra de la gran pintora Elisabeth Vigée-Lebrun, 1780. Kunsthistoriches Museum, Viena.

No es nuestro objetivo valorar la trascendencia histórica de esta revolución sino su impacto en la indumentaria, que no es cuestión fútil sino diversa y profunda. Fue un medio de propaganda del nuevo régimen político.


La Moda como Símbolo Político

Desde los inicios de la Revolución francesa, la indumentaria se convirtió en una verdadera arma arrojadiza, jugando un rol vital en la identidad política de los ciudadanos franceses, ya fueran revolucionarios o realistas. 
La vestimenta presentaba más que nunca una función simbólica ya que a través de ella se reflejaba no solo el estatus económico y social de sus portadores sino también su significación política.
Las consecuencias podían ser impredecibles, pero a más de uno le costó ser pasado por la guillotina por utilizar indumentos aristocráticos, clericales o poco afines a la "moda revolucionaria".
Hasta los nombres de las prendas tenían connotaciones políticas: traje “a la Constitución”, “a la patriota”, etc. 


El Color de la Política

La moda pasó a tener tintes políticos, y nunca mejor dicho porque los colores adquirieron una importancia inusitada. 
Con la Toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789, el gobierno de la ciudad de París decretó que todos los ciudadanos debían portar la escarapela tricolor (la cocarde)
El color rojo y azul eran los representativos de París y el blanco de la monarquía. Al parecer fue el general Lafayette el que sugerió el color blanco como símbolo de la monarquía.

¨Plantando el árbol de la libertad", E. Le Sueur, 1792. Museo Carnavalet, París. Las mujeres patrióticas en esta fiesta revolucionaria levaban vestidos-camisas blancos simbolizando la pureza de una nueva época. En la era revolucionaria se plantaron 60.000 árboles, la mayoría robles.


Portaban esos colores en cuellos, guantes, sombreros y gorros, vestidos, zapatos, bandas o tahalís... El color blanco de fondo dominaba en la indumentaria femenina y el negro en la masculina.

Prohibiciones en la Revolución

Los nuevos gobiernos revolucionarios dictaban la moda en función de un nuevo orden social, político y económico basado en la igualdad y fraternidad más que en los privilegios, aunque anularan así, la libertad de cada uno de vestir como quisiera.



Cuando la moda de 1793 se encuentra con la moda de 1778: ¡Qué antigüedad! dicen unos, ¡Qué locura! responden los otros. Fuente de la imagen: http://histoire-du-costume.blogspot.com

Así las cosas, la moda rococó, aristocrática y frívola, muy Ancien Régime, fue vista como un mal a combatir, de ahí que durante la Revolución fueron prohibidos: 
*los corsés (por dañinos para la salud)
*los encajes
*las pelucas 
*las joyas
*Los tejidos más exquisitos como sedas, tafetanes o terciopelos.

Estas prohibiciones estuvieron vigentes hasta la aparición del Imperio francés de Napoleón Bonaparte (1804) ligado al surgimiento de la moda neoclásica Imperio. 

Los Sans-culottes y el Sansculottismo

Se ha señalado que con la Revolución francesa se desató una verdadera histeria colectiva por primera vez en la historia sobre el uso identitario de indumentos políticos. El ciudadano reemplazó al individuo.
La importancia de la moda en esta etapa se aprecia hasta en el nombre de los revolucionarios por antonomasia: los sans-culottes, literalmente, los que no llevan calzones. En realidad, lo que portaban eran pantalones de rayas, abandonando los exquisitos culottes aristocráticos masculinos, habituales en buena parte del siglo XVIII, por cierto, nada que ver con los ridículos rhingraves, característicos del siglo XVII francés.
Los sans-culottes representaban al Tercer Estado o pueblo llano. Se oponían a los aristócratas y realistas en todo: en su forma de vestir, vocabulario, ideología…
Es lo que se ha denominado como sans-culottismo, la moda patriótica y revolucionaria que se refleja en la indumentaria, la música, la cocina, el humor, la forma de hablar y hasta en la decoración.
Fueron el ala extrema de los ya de por sí extremistas jacobinos y los "verdaderos patriotas".


El actor Chenard caracterizado como un sans-culotte en este cuadro de L.L. Boilly, 1792. Fuente de la imagen: Wikipedia.

Las prendas que portaban los sans-culottes eran las siguientes:


                                                    Fuente de la imagen: sites.google.com

*El Gorro Frigio



El revolucionario gorro frigio característico de la Revolución francesa, Museo de Bellas Artes de Boston. Este tipo de prenda se llevó sobre todo en los inicios de la revolución. A la derecha podemos contemplar botones de bronce con miniaturas pintadas, c. 1792-93. Este tipo de botones con sus emblemas revolucionarios permitán identificar politicamente a su portador, colección de Lillian Williams, Nueva York y París.


Supuestamente, el origen del gorro frigio se encuentra en la región de Frigia, Asia Menor, en la actual Turquía. En el arte griego del periodo helenístico aparece como atuendo característico de los orientales. Es uno de los atributos del dios Mitra o Mithras, en el culto de posible origen iranio conocido como mitraísmo. En época romana, el gorro frigio (llamado pileus) era el distintivo de los libertos. 
Fue utilizado también simbólicamente por los asesinos de Julio César. Tal vez por esta razón, durante la Independencia de Estados Unidos y la Revolución francesa fue adoptado como símbolo de la libertad.
El siglo XIX, el gorro frigio se consagra definitivamente como símbolo internacional de la libertad y el republicanismo. Lo lleva la alegoría de la Libertad que aparece guiando al pueblo en el conocido cuadro de Eugène Delacroix, de 1830. Marianne, personificación de la República Francesa, está tocada también con un gorro frigio. Durante los siglos XIX y XX ha sido utilizado como símbolo en varias repúblicas.

*La Carmagnole o Carmañola (en español)

Era un tipo de chaqueta con botones metálicos que se llevaba con un chaleco de rayas de varios colores. Se cree que su origen era una vestimenta campesina de origen piamontés. Hubo una canción revolucionaria de la época que se llamaba "Carmagnola".



Maqueta de la Bastilla llevado por sans-culottes, E. Le Sueur, 1792, Museo Carnavalet de París

*Los Pantalones, habitualmente de rayas.

*Zapatos sencillos o Zuecos.

Cuando Robespierre fue guillotinado (en 1794) los sans-culottes perdieron el poder.


                Figura alegórica de la Revolución francesa. Fuente de la imagen: world4.eu

Junto a los sans-culottes no podemos olvidarnos de las temibles tricoteuses jacobinas. Vestián muy sencillas y siempre con símbolos revolucionarios. Tejían sin parar mientras asistían a los ajusticiamientos políticos revolucionarios.

Les tricoteuses jacobines, Pierre-Etienne Lesueur, 1789-1799, Museo Carnavalet, París. Fuente de la imagen: https://les8petites8mains.blogspot.com

¿Revolucionarios y Dandis?


Los sans-culottes eran los revolucionarios de las clases populares. Pero los verdaderos ideólogos de la revolución eran burgueses ilustrados como los Saint Just, Danton, Marat, Robespierre o Camille Desmoulins. 
Su  indumentaria no podía ser, en algunos casos, más a la moda, moda revolucionaria bien entendido: sin las exuberancias decorativas del rococó, más sencilla, y de clara influencia británica. Conviene recordar que desde mediados del siglo XVIII se vivió una auténtica anglomanía en la moda masculina francesa.



     Ejemplo de indumentaria de un ciudadano francés patriota y revolucionario, c. 1789-93, Museo de las Artes de la Moda, París, Colección U.F.A.C.

La indumentaria de los ciudadanos en tiempos de la revolución consistía en un redingote -una especie de casaca, de algodón y lino tejido a rayas tricolores; un chaleco de rayas y calzones (en la imagen de negro satén). Las medias también tricolores y zapatos negros con hebillas sencillas.
En ocasiones llevaban sombreros bicornios con plumas tricolores.


                Retrato de Robespierre de autor desconocido, c. 1792, Museo Carnavalet, París.

El caso más paradójico es el del "Incorruptible" Maximilian Robespierre, lider de los jacobinos, una de las figuras más carismáticas y sanguinarias del proceso revolucionario, particularmente de la etapa del Terror (1792-94). Fue todo un dandi, siempre impecablemente vestido. En esta imagen va vestido con un elegante habit à la anglaise.
Danton, otro líder de la Convención, también era muy elegante.
Por cierto, todos los anteriormente citados murieron guillotinados en la Revolución, menos Marat que fue asesinado por Charlotte Corday.

FUENTES DE DOCUMENTACIÓN

*Bosan, Marie-Josèph, El arte del zapato, Edimat Libreros, Madrid, 2008.
*Galeano Pérez, A., Atlas ilustrado. El peinado, historia y presente, Madrid, Ed. Susaeta,
*Laver, J., Breve historia del traje y la moda, Madrid, Cátedra, 1988.
*Rudé, George, La Europa revolucionaria. 1783-1815, Historia de Europa Siglo XXI, Madrid, 1985.
*VVAA, Moda. Historia y Estilos, DK, 2012.
*VVAA, The Age of Napoleon. Costume from Revolution to Empire, 1789-1815, MET, New York, 1989.

VIDEO EDUCATIVO SOBRE LA REVOLUCIÓN FRANCESA EN 14 MINUTOS



PELÍCULAS AMBIENTADAS EN LA REVOLUCIÓN FRANCESA


Entre las  películas  recomendables sobre la Revolución francesa podemos destacar "Historia de una revolución" (Robert Enrico y Richard T. Heffron, 1989). 
Es un film apasionante desde todos los puntos de vista:  en la narración de los hechos históricos, los actores, la ambientación y la moda, etc. 
Se puede ver en Youtube dividida en dos episodios:
Les Années Lumière



Les Années Terribles





Otra de mis películas favoritas sobre esta etapa, aparte de la "Maria Antonieta" de Sofia Coppola (2006), impresionante en el capítulo de la moda de la época prerrevolucionaria, es "La Inglesa y el Duque" del siempre genial Éric Rohmer (2001): me encantan los decorados pintados, la trama, la indumentaria, etc.




Y aunque nos salimos de la cronología de la Francia revolucionaria, no está de más aludir a la excelente miniserie sobre "Napoleón" (Yves Simoneau, 2002), absolutamente recomendable.


miércoles, 13 de marzo de 2019

BALENCIAGA Y LA PINTURA ESPAÑOLA, PRÓXIMAMENTE EN EL THYSSEN


Fuente de la imagen: Vogue España https://www.vogue.es/living/articulos/balenciaga-pintura-espanola-exposicion-moda-museo-thyssen-junio-2019/37665

¡Saludos!
A nadie se le escapa la profunda conexión entre el arte y la moda. De hecho, las fuentes iconográficas -tanto pictóricas como escultóricas- históricamente han sido esenciales para conocer la indumentaria de diferentes épocas. Por otro lado, es muy frecuente que los diseñadores se inspiren en la pintura de los grandes maestros. 
En este sentido, estamos de enhorabuena porque próximamente en el Museo Thyssen de Madrid podremos disfrutar de la exposición "Balenciaga y la pintura española".
Reproduzco por su interés el texto explicativo de la misma que encontramos en la web del Museo Thyssen:
"En el verano de 2019, el museo presenta una exposición que vincula la creación de Cristóbal Balenciaga, el diseñador de moda más admirado e influyente de todos los tiempos, con la tradición de la pintura española entre los siglos XVI y XX.
Las referencias al arte y la cultura española estuvieron siempre muy presentes en el trabajo de Balenciaga. Las líneas simples y minimalistas de los hábitos religiosos o el volumen arquitectónico de estos tejidos son una constante en muchas de sus piezas. El aire de la bata de cola de una bailadora flamenca que se deja ver en los volantes de algunos vestidos, los brillos del traje de luces de un torero trasladado con maestría al paillette bordado de una chaqueta bolero, o la estética de la indumentaria en la corte de los Austrias reflejada en las negras telas aterciopeladas adornadas con azabache de sus creaciones, son solo algunos ejemplos. Balenciaga revisaba continuamente la historia del arte y, con una fuerte personalidad y estilo propio, mantuvo esas influencias hasta en su periodo más vanguardista, recuperando hechuras históricas y reinterpretándolas de manera muy moderna.
La exposición, comisariada por Eloy Martínez de la Pera, contará con una cuidada selección de cuadros procedentes de colecciones privadas españolas y museos nacionales, como el Museo del Prado o los museos de Bellas Artes de Sevilla, Valencia o Bilbao, así como con un conjunto de valiosas piezas de indumentaria, algunas de ellas nunca antes expuestas, procedentes de instituciones nacionales e internacionales, especialmente del Museo Balenciaga de Guetaria, el Museo del Traje de Madrid y de otras instituciones internacionales y colecciones particulares."
En este video podemos ver el "making of" de la exposición:

sábado, 9 de marzo de 2019

LA HIJA DEL VIRREY, EL MUNDO FEMENINO NOVOHISPANO EN EL SIGLO XVII

El apasionante Museo de América está situado en la Ciudad Universitaria de Madrid

Entrada a la exposición "La hija del Virrey, el mundo femenino novohispano en el siglo XVII"



"La hija del virrey, el mundo femenino novohispano en el siglo XVII" es una fascinante exposición que podemos contemplar en el Museo de América de Madrid hasta el próximo 27 de abril de 2019.
Es de agradecer que el Museo de América a través de su sitio web permita la descarga gratuita de su espléndido catálogo y de los folletos de la exposición en varios idiomas. 
Un retrato barroco, pintado por un artista anónimo hacia 1670, es el leitmotiv sobre el que gira "La hija del virrey". 
Esta muestra, comisariada por Andrés Gutiérrez Usillos, es fruto de su afán investigador  y en ella pretende mostrarnos el mundo femenino novohispano en plena era del barroco, el siglo XVII. 
En esta exposición podemos rastrear la vida cotidiana de la época virreinal en Nueva España a través de los fabulosos objetos (mobiliario, cerámica, cuadros, esculturas, orfebrería, etc.) del ajuar que  María Luisa de Toledo y su madre, la virreina, adquirieron en México. Recordemos que cronológicamente el Virreinato de Nueva España –surgido durante la colonización española de América- se extendió durante los siglos XVI y XIX. Su capital fue la Ciudad de México, establecida sobre la antigua Tenochtitlan.

Fuente de esta imagen: http://www.culturaydeporte.gob.es/gl/actualidad/2018/10/20181026-america.html



En este cuadro áulico aparecen exquisitamente ataviadas y enjoyadas dos mujeres: una aristócrata, María Luisa de Toledo, hija del Marqués de Mancera, Antonio Sebastián de Toledo, virrey de Nueva España (1664-1673) y su dama  de compañía o sirvienta índigena, de la que desconocemos su nombre. De baja estatura presenta tatuajes en el rostro y en las manos –a pesar de llevar guantes- Los tatuajes era una forma de significar su condición de indígena, en este caso chichimeca. 
En este cuadro diferenciamos dos mundos femeninos contrapuestos en la América virreinal: el hispano y el índigena.
La indumentaria que apreciamos es de un lujo exquisito que recoge la moda del momento, típicamente barroca. Las ricas telas son brocados de seda con motivos vegetales, insectos y rocallas en la hija del virrey y en el caso de su acompañante indígena, florales y geométricos.
María Luisa de Toledo lleva puesto un vestido "a la española" aunque con influencias francesas, formado por un jubón ajustado al cuerpo (corpiño con cartón de pecho) terminado en pico y una basquiña o falda acampanada que nos sugiere que lleva puesto un verdugado o su equivalente en el siglo XVII y XVIII, el tontillo -aunque no de las proporciones de un guardainfante-.
Las grandes mangas abullonadas -mangas virago- son características del siglo XVII y terminan en un gran volante de exquisito encaje.



Los guantes, presumiblemente de cabritilla, terminan en puños de encaje. 


El puño de encaje muestra motivos decorativos florales.

    Detalle del jubón terminado en pico.


                                                        Detalle de la basquiña y los guantes.
                                      
El escote es de barco (o bote) con  banda de encaje o"fichu".


La hija del virrey aparece muy maquillada y enjoyada de perlas, tanto en el peinado como en el collar que recorre el escote, en las pulseras, en los grandes pendientes  y  en el broche en forma de lazo "devant de corsage".


Fotografías (a no ser que se indique otra fuente de la imagen): Ana Galván 

PARA SABER MÁS

*Catálogo de la exposición en este enlace.

sábado, 19 de enero de 2019

CITA IMPERDIBLE: MADRID DESIGN FESTIVAL, FEBRERO 2019


Madrid Design Festival es una de las grandes citas de la Dezeen Guide 2019.
Información extraida del sitio web de Madrid Design Festival:
Madrid Design Festival es un festival internacional que tiene como objetivo convertir a Madrid en la capital del diseño y situarla en un lugar privilegiado en el contexto internacional. La cita anual se celebra durante el mes de febrero y abarca todas las disciplinas de diseño, desde la arquitectura al diseño gráfico pasando por la comunicación o el interiorismo, hibridando todas ellas en un  formato contemporáneo e innovador.
Madrid Design Festival es un proyecto de largo recorrido que está presente en toda la ciudad, convirtiéndose en la mejor herramienta de democratización del diseño y transmitiendo la importancia de una disciplina que transforma a diario nuestras vidas. Un lenguaje capaz de generar metodologías, cambiar mentalidades, alterar positivamente nuestro entorno y, sobre todo, de rediseñar el mundo.
El festival es una cita cargada de ambiciosas propuestas que colocan al diseño en el calendario cultural de la ciudad, atrayendo a una audiencia nacional e internacional a sus actividades expositivas y formativas repartidas por toda la capital.
Madrid Design Festival propone para ello un programa transversal que permite mostrar propuestas de diseñadores de referencia y apostar a su vez por los jóvenes profesionales.
El festival trabaja por convertir cada mes de febrero a la ciudad de Madrid en una fiesta del diseño, abriendo la temporada en la que la ciudad se transforma en un espacio puntero en los campos del diseño y la creación, con citas de referencia.
Madrid Design Festival, concebido y creado por La Fábrica y bajo la dirección de Álvaro Matías, ha contado, desde sus inicios, con la colaboración de un comité asesor integrado por expertos independientes, especialistas en distintos campos, para esta segunda edición contará con: Anatxu ZabalbeascoaInma BermúdezJasper Morrison, Lucas Muñoz, Martí Guixé, Nelly Ben Hayoun, Quico Vidal y Ramón Úbeda.


martes, 1 de enero de 2019

"LA VIE EN ROSE" EN EL MUSEO DEL TRAJE


¡Saludos y Feliz 2019!
Hasta el próximo día 3 de marzo de 2019 podemos disfrutar en el Museo del Traje de Madrid de una espléndida muestra sobre el color rosa en la moda: La Vie en Rose.
La exposición -aunque breve- estéticamente es fascinante y está estructurada cronológicamente, en función de distintas épocas y estilos artísticos, desde Grecia hasta la época contemporánea.


No os perdáis el magnífico y completo catálogo: lo podéis descargar aquí. 

Información del Museo:
El color rosa y la amplia familia de rosados, desde el pastel al fucsia, del nácar al frambuesa, son los protagonistas de La vie en rose, una exposición temporal que profundiza en los aspectos técnicos y simbólicos asociados al uso de este color en la cultura occidental, especialmente a través de su uso en la moda.
Las múltiples tonalidades de rosa remiten a los periodos en los que han sido más utilizadas, aquellos en los que las técnicas tintóreas permitieron su aparición o en los que sencillamente se difundieron como moda. Esa misma lectura histórica revela una transformación paulatina de sus significados, que ha adquirido en la cultura contemporánea un gran poder performativo y requiere un análisis desde la perspectiva de género.
La colección del Museo ofrece innumerables ejemplos de utilización del rosa en el textil y la indumentaria desde el siglo XVIII hasta la actualidad, así como amplias muestras de la cultura material española con la misma característica, desde carteles publicitarios a útiles de cocina. A partir de ellas, se ha establecido un discurso expositivo que se completa con piezas custodiadas por otros museos como el Museo Nacional de Artes Decorativas o el Museo Arqueológico Nacional, además de colecciones privadas como la de Antoni de Montpalau.
Comisariado: Lucina Llorente y Juan Gutiérrez
Coordinación: Ana Muñoz
Producción: Museo del Traje
Lugar: sala de exposiciones, planta baja Fechas: 16 de noviembre 2018 - 3 de marzo 2019

Os dejo varias fotografías que hice de la exposición:

Ejemplos de moda rococó: bata a la francesa, c. 1770; casaca masculina, c. 1775; manguito, c. 1780.

                                    Casaca masculina c. 1775.

               La Iglesia, también de rosa: casullas del siglo XVIII.

                       Moda neoclásica: vestido camisa, c. 1810.

                            Traje, c. 1810.

     El Romanticismo: mantón chino, c. 1890. Sombrilla, c. 1860.

                                 Chaleco, c. 1840.


                              Traje de polisón, c. 1910.



                                       Abanico, c. 1890-1914



            Rosa también en el toreo: chaquetilla, Fermín, Años 90


                    Vestido y torera, Elio Berhanyer, 1975


                       Conjunto de capa y pantalón, Mariano Fortuny y Madrazo, 1910-1920

                                       Vestido,  Jean Dessès, 1950.


                  Retrato de niño, Anónimo, principios del siglo XIX.


                               Vestido, Emilio Pucci, 1965