Descripción del blog


Este blog educativo está dedicado a la Historia del Arte en general, y a la Historia de las Artes Decorativas y el Diseño en particular. Apuntes de Fundamentos del Arte I y II. Resúmenes de Historia de la Indumentaria. Cine en el Arte, Arte en el Cine. Todos los textos han sido escritos por la autora del blog, Ana Galván Romarate-Zabala. Si los utilizas, cita las fuentes. Todas las imágenes contenidas en esta web tienen exclusivamente una intencionalidad didáctica. Si alguna imagen empleada vulnera derechos de autor, puede solicitar la retirada del material que considere de su propiedad intelectual. El contenido de mis artículos puede ser descargado libremente, pero por favor, cite la procedencia. Imagen que encabeza el blog: Un Bar aux Folies Bergère, Édouard Manet, c. 1882. Courtauld Institut, Londres. Fuente de la imagen: Wikimedia Commons. Public Domain

miércoles, 15 de abril de 2026

LA MODA EN TIEMPOS DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA


                                   Chinelas francesas, c. 1789, Colección Guillen, Museo Internacional del Calzado, Romans.


1789: esa mítica fecha marcó el inicio de la Revolución francesa, los comienzos del mundo moderno con repercusiones profundas y distintas en toda Europa. 
La Revolución francesa fue uno de los acontecimientos más trascendentales, uno de los momentos estelares de la humanidad. Comenzó con ideales utópicos luminosos surgidos de la Ilustración, para continuar con años terribles de terror y violencia extrema que provocaron miles de asesinatos y, mutatis mutandis, que muchos revolucionarios murieran probando su propia medicina: la guillotina.


            La reina Maria Antonieta,  "Madame Déficit", vestida en grand habit con todo el lujo y esplendor del Ancien Régime.  Este retrato es obra de la gran pintora Elisabeth Vigée-Lebrun, 1780. Kunsthistoriches Museum, Viena.

No es nuestro objetivo valorar la trascendencia histórica de esta revolución sino su impacto en la indumentaria, que no es cuestión fútil sino diversa y profunda. Fue un medio de propaganda del nuevo régimen político.


La Moda como Símbolo Político

Desde los inicios de la Revolución francesa, la indumentaria se convirtió en una verdadera arma arrojadiza, jugando un rol vital en la identidad política de los ciudadanos franceses, ya fueran revolucionarios o realistas. 
La vestimenta presentaba más que nunca una función simbólica ya que a través de ella se reflejaba no solo el estatus económico y social de sus portadores sino también su significación política.
Las consecuencias podían ser impredecibles, pero a más de uno le costó ser pasado por la guillotina por utilizar indumentos aristocráticos, clericales o poco afines a la "moda revolucionaria".
Hasta los nombres de las prendas tenían connotaciones políticas: traje “a la Constitución”, “a la patriota”, etc. 


El Color de la Política

La moda pasó a tener tintes políticos, y nunca mejor dicho porque los colores adquirieron una importancia inusitada. 
Con la Toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789, el gobierno de la ciudad de París decretó que todos los ciudadanos debían portar la escarapela tricolor (la cocarde)
El color rojo y azul eran los representativos de París y el blanco de la monarquía. Al parecer fue el general Lafayette el que sugerió el color blanco como símbolo de la monarquía.

¨Plantando el árbol de la libertad", E. Le Sueur, 1792. Museo Carnavalet, París. Las mujeres patrióticas en esta fiesta revolucionaria levaban vestidos-camisas blancos simbolizando la pureza de una nueva época. En la era revolucionaria se plantaron 60.000 árboles, la mayoría robles.


Portaban esos colores en cuellos, guantes, sombreros y gorros, vestidos, zapatos, bandas o tahalís... El color blanco de fondo dominaba en la indumentaria femenina y el negro en la masculina.

Prohibiciones en la Revolución

Los nuevos gobiernos revolucionarios dictaban la moda en función de un nuevo orden social, político y económico basado en la igualdad y fraternidad más que en los privilegios, aunque anularan así, la libertad de cada uno de vestir como quisiera.



Cuando la moda de 1793 se encuentra con la moda de 1778: ¡Qué antigüedad! dicen unos, ¡Qué locura! responden los otros. Fuente de la imagen: http://histoire-du-costume.blogspot.com

Así las cosas, la moda rococó, aristocrática y frívola, muy Ancien Régime, fue vista como un mal a combatir, de ahí que durante la Revolución fueron prohibidos: 
*los corsés (por dañinos para la salud)
*los encajes
*las pelucas 
*las joyas
*Los tejidos más exquisitos como sedas, tafetanes o terciopelos.

Estas prohibiciones estuvieron vigentes hasta la aparición del Imperio francés de Napoleón Bonaparte (1804) ligado al surgimiento de la moda neoclásica Imperio. 

Los Sans-culottes y el Sansculottismo

Se ha señalado que con la Revolución francesa se desató una verdadera histeria colectiva por primera vez en la historia sobre el uso identitario de indumentos políticos. El ciudadano reemplazó al individuo.
La importancia de la moda en esta etapa se aprecia hasta en el nombre de los revolucionarios por antonomasia: los sans-culottes, literalmente, los que no llevan calzones. En realidad, lo que portaban eran pantalones de rayas, abandonando los exquisitos culottes aristocráticos masculinos, habituales en buena parte del siglo XVIII, por cierto, nada que ver con los ridículos rhingraves, característicos del siglo XVII francés.
Los sans-culottes representaban al Tercer Estado o pueblo llano. Se oponían a los aristócratas y realistas en todo: en su forma de vestir, vocabulario, ideología…
Es lo que se ha denominado como sans-culottismo, la moda patriótica y revolucionaria que se refleja en la indumentaria, la música, la cocina, el humor, la forma de hablar y hasta en la decoración.
Fueron el ala extrema de los ya de por sí extremistas jacobinos y los "verdaderos patriotas".


El actor Chenard caracterizado como un sans-culotte en este cuadro de L.L. Boilly, 1792. Fuente de la imagen: Wikipedia.

Las prendas que portaban los sans-culottes eran las siguientes:


                                                    Fuente de la imagen: sites.google.com

*El Gorro Frigio



El revolucionario gorro frigio característico de la Revolución francesa, Museo de Bellas Artes de Boston. Este tipo de prenda se llevó sobre todo en los inicios de la revolución. A la derecha podemos contemplar botones de bronce con miniaturas pintadas, c. 1792-93. Este tipo de botones con sus emblemas revolucionarios permitán identificar politicamente a su portador, colección de Lillian Williams, Nueva York y París.


Supuestamente, el origen del gorro frigio se encuentra en la región de Frigia, Asia Menor, en la actual Turquía. En el arte griego del periodo helenístico aparece como atuendo característico de los orientales. Es uno de los atributos del dios Mitra o Mithras, en el culto de posible origen iranio conocido como mitraísmo. En época romana, el gorro frigio (llamado pileus) era el distintivo de los libertos. 
Fue utilizado también simbólicamente por los asesinos de Julio César. Tal vez por esta razón, durante la Independencia de Estados Unidos y la Revolución francesa fue adoptado como símbolo de la libertad.
El siglo XIX, el gorro frigio se consagra definitivamente como símbolo internacional de la libertad y el republicanismo. Lo lleva la alegoría de la Libertad que aparece guiando al pueblo en el conocido cuadro de Eugène Delacroix, de 1830. Marianne, personificación de la República Francesa, está tocada también con un gorro frigio. Durante los siglos XIX y XX ha sido utilizado como símbolo en varias repúblicas.

*La Carmagnole o Carmañola (en español)

Era un tipo de chaqueta con botones metálicos que se llevaba con un chaleco de rayas de varios colores. Se cree que su origen era una vestimenta campesina de origen piamontés. Hubo una canción revolucionaria de la época que se llamaba "Carmagnola".



Maqueta de la Bastilla llevado por sans-culottes, E. Le Sueur, 1792, Museo Carnavalet de París

*Los Pantalones, habitualmente de rayas.

*Zapatos sencillos o Zuecos.

Cuando Robespierre fue guillotinado (en 1794) los sans-culottes perdieron el poder.


                Figura alegórica de la Revolución francesa. Fuente de la imagen: world4.eu

Junto a los sans-culottes no podemos olvidarnos de las temibles tricoteuses jacobinas. Vestián muy sencillas y siempre con símbolos revolucionarios. Tejían sin parar mientras asistían a los ajusticiamientos políticos revolucionarios.

Les tricoteuses jacobines, Pierre-Etienne Lesueur, 1789-1799, Museo Carnavalet, París. Fuente de la imagen: https://les8petites8mains.blogspot.com

¿Revolucionarios y Dandis?


Los sans-culottes eran los revolucionarios de las clases populares. Pero los verdaderos ideólogos de la revolución eran burgueses ilustrados como los Saint Just, Danton, Marat, Robespierre o Camille Desmoulins. 
Su  indumentaria no podía ser, en algunos casos, más a la moda, moda revolucionaria bien entendido: sin las exuberancias decorativas del rococó, más sencilla, y de clara influencia británica. Conviene recordar que desde mediados del siglo XVIII se vivió una auténtica anglomanía en la moda masculina francesa.



     Ejemplo de indumentaria de un ciudadano francés patriota y revolucionario, c. 1789-93, Museo de las Artes de la Moda, París, Colección U.F.A.C.

La indumentaria de los ciudadanos en tiempos de la revolución consistía en un redingote -una especie de casaca, de algodón y lino tejido a rayas tricolores; un chaleco de rayas y calzones (en la imagen de negro satén). Las medias también tricolores y zapatos negros con hebillas sencillas.
En ocasiones llevaban sombreros bicornios con plumas tricolores.


                Retrato de Robespierre de autor desconocido, c. 1792, Museo Carnavalet, París.

El caso más paradójico es el del "Incorruptible" Maximilian Robespierre, lider de los jacobinos, una de las figuras más carismáticas y sanguinarias del proceso revolucionario, particularmente de la etapa del Terror (1792-94). Fue todo un dandi, siempre impecablemente vestido. En esta imagen va vestido con un elegante habit à la anglaise.
Danton, otro líder de la Convención, también era muy elegante.
Por cierto, todos los anteriormente citados murieron guillotinados en la Revolución, menos Marat que fue asesinado por Charlotte Corday.

FUENTES DE DOCUMENTACIÓN

*Bosan, Marie-Josèph, El arte del zapato, Edimat Libreros, Madrid, 2008.
*Galeano Pérez, A., Atlas ilustrado. El peinado, historia y presente, Madrid, Ed. Susaeta,
*Laver, J., Breve historia del traje y la moda, Madrid, Cátedra, 1988.
*Rudé, George, La Europa revolucionaria. 1783-1815, Historia de Europa Siglo XXI, Madrid, 1985.
*VVAA, Moda. Historia y Estilos, DK, 2012.
*VVAA, The Age of Napoleon. Costume from Revolution to Empire, 1789-1815, MET, New York, 1989.

RECURSOS WEB

VIDEO EDUCATIVO SOBRE LA REVOLUCIÓN FRANCESA EN 14 MINUTOS



PELÍCULAS AMBIENTADAS EN LA REVOLUCIÓN FRANCESA


Entre las  películas  recomendables sobre la Revolución francesa podemos destacar "Historia de una revolución" (Robert Enrico y Richard T. Heffron, 1989). 
Es un film apasionante desde todos los puntos de vista:  en la narración de los hechos históricos, los actores, la ambientación y la moda, etc. 
Se puede ver en Youtube dividida en dos episodios:
Les Années Lumière



Les Années Terribles





Otra de mis películas favoritas sobre esta etapa, aparte de la "Maria Antonieta" de Sofia Coppola (2006), impresionante en el capítulo de la moda de la época prerrevolucionaria, es "La Inglesa y el Duque" del siempre genial Éric Rohmer (2001): me encantan los decorados pintados, la trama, la indumentaria, etc.




Y aunque nos salimos de la cronología de la Francia revolucionaria, no está de más aludir a la excelente miniserie sobre "Napoleón" (Yves Simoneau, 2002), absolutamente recomendable.


martes, 14 de abril de 2026

CINE Y MODA: "LA DUQUESA"

                                Cartel de la película "La Duquesa". Fuente de la imagen: IMDB.com

Los que amamos el cine y nos apasiona la moda disfrutamos el doble cuando vemos una película de las llamadas de época en la que reina el rigor y el gusto exquisito. 
A las referencias inequívocas a un determinado  contexto histórico y estilo artístico, se unen en esos casos,  la ambientación y los decorados que no dejan nada al azar y que están en plena sintonía con la indumentaria que se muestra en la película en cuestión. 
Ello no es óbice para que nos encanten licencias estéticas como pudimos ver en la célebre "María Antonieta" (Sofia Coppola, 2006) donde en vez de unas chinelas en una de las escenas aparecían unas Converse All Star...


Las Converse de María Antonieta (Sofía Coppola, 2006)
© Sony Pictures

Son frecuentes las películas ambientadas en el complejo y apasionante siglo XVIII, en su vertiente rococó o neoclásico, que destacan por la alta calidad de sus referencias estéticas vinculadas a la moda: a la antes mencionada "María Antonieta" (Sofía Coppola, 2006), se unen "Las Amistades Peligrosas" (Stephen Frears, 1988); "Adiós a la reina" (Benoit Jacquot, 2012); "Barry Lyndon" (S. Kubrick, 1975) -esta última analizada magistralmente por Karin Wachtendorff-; "Farinelli, il castrato" (Gérard Corbiau,1994), sobre el mítico cantante italiano que trabajó en la corte del rey Felipe V-  o la española "Esquilache" (Josefina Molina, 1888). 
En ellas la moda es un reflejo de la sociedad jerarquizada del Ancien Régime, expresión de la identidad de un determinado estamento social, y signo de distinción de poder social y económico.


Glenn Close interpreta uno de los papeles de su vida en "Las Amistades Peligrosas". En este fotograma aparece con su vestido "a la francesa" en un entorno totalmente rococó tanto en el mobiliario como en el juego de café de porcelana. Fuente de la imagen: IMBD.com



Kristen Dunst borda el papel de María Antonieta en esta apasionante película de Sofia Coppola. Fuente de las imágenes: IMBD.com


Fotograma de la web IMBD sobre "Adiós a la reina" en el que aparecen los reyes María Antonieta y Luis XVI.

Rose Bertin interpretada espléndidamente por la actriz Anne Benoît en "Adiós a la reina". Fuente de la imagen:http://www.frockflicks.com/farewell-my-queen-2012/


Fotograma de "Barry Lyndon", una obra de arte. Fuente de la imagen: IMBD.com


Fotogramas de "Farinelli, il castrato" donde se aprecia todo el lujo y la exuberancia decorativa del rococó. Fuente de la imagen: IMBD.com

La prohibición de llevar chambergos y grandes capas que podían esconder armas y dificultaban la identificación del viandante fue uno de los motivos del célebre Motín de Esquilache. En la imagen, el cartel de la película dirigida por Josefina Molina.


Una de las películas más espectaculares en la que podemos disfrutar de  la moda del siglo XVIII es la británica "The Duchess": cuenta la historia de una célebre aristócrata inglesa, Georgiana Cavendish, sus avatares y tribulaciones en la época del "dolce far niente" o la "douceur de vivre" anterior a los estallidos revolucionarios y las guerras napoleónicas.
La película se basa en la novela biográfica escrita por Amanda Foreman, inspirada, al parecer, en una historia real.


Fuente de la imagen: IMBD.com

Dirigida por Saul Dibb en el año 2008, el diseñador del magnífico vestuario fue Michael O’Connor que fue nominado a un Oscar por ello, aunque finalmente no lo consiguió.

Todo brilla en esta película: la ambientación, los decorados, la interpretación de los personajes, en particular de Keira Knightley y por supuesto la indumentaria. 

La película pone en solfa los matrimonios de conveniencia, la hipocresía de la época, el papel opresivo que vivían las mujeres en el Antiguo Régimen y el ansía de libertad que podía llevarlas a circunstancias terribles y arriesgadas. 
La duquesa experimenta una evolución personal, de ser una mujer joven y apocada que acepta su destino a convertirse en una duquesa hedonista y refinada que lucha por su libertad con todas sus consecuencias.
Vemos como su indumentaria se transforma desde sencillos trajes "a la francesa", característicos del rococó a cada vez más lujosos y extravagantes, como se aprecia en los accesorios: joyas exquisitas, grandes pelucas y sombreros, generosos escotes o el maquillaje, en el que no faltan los lunares de quita y pon. 
Cada vez más se observa la riqueza de los tejidos: las muselinas abren paso a las sedas y abundan los estampados fitomorfos y las rayas.

Paradójimente, la moda presente está más inspirada en Francia que en la propia Inglaterra: no faltan algún vestido "a la polonesa", creación de Rose Bertin, la "Ministra de Moda" de María Antonieta, que permitía, al llevar un recogido en la parte posterior, una mayor comodidad al andar y mostrar los zapatos y los pies, algo impensable hasta entonces:


Vestidos a la polonesa con chales.

Curiosamente, no predominan -salvo contados ejemplos- los tonos pastel de los indumentos, algo que sí está muy presente en otras películas ambientadas en el Rococó como "María Antonieta" o "Las Amistades Peligrosas".

La indumentaria masculina con la célebre tríada de casaca, chupa y calzones está espléndidamente presente en toda la película.
Aunque no llegamos a ver en el film vestidos de corte Imperio, si que se aprecia, sobre todo al final, vestidos más "a la inglesa".

En las siguientes imágenes podemos apreciar algunos indumentos característicos del siglo XVIII:


Ralph Fiennes, que interpreta al duque, porta en esta imagen un tricornio o sombrero de tres picos y una peluca Club, también llamada Cadogan sin empolvar. Fuente de la imagen: IMDb.com


La protagonista con un vestido "a la francesa" con mangas pagoda y miriñaque. Fuente de la imagen: https://www.filmaffinity.com


Las exageradas pelucas, las joyas, los lunares postizos son parte esencial de la moda del siglo XVIII vinculada al rococó. Fuente de la imagen: imbd.com

Los grandes sombreros de paja se decoraban con flores, plumas, cintas y abalorios. Fuente de la imagen: IMBD.com


Las implicaciones políticas de la duquesa se aprecian en esta imagen de indumentos de inspiración masculina como la corbata con lazada o la chaqueta tipo redingote (riding coat) de montar a caballo en la que no faltan los botones metálicos. Los manguitos son de piel. Fuente de la imagen: IMBD.com


La madre de la duquesa lleva en este vestido a la francesa un peto con escala de lazos y ricos encajes en las mangas y en el escote. Una cofia adorna su cabello. Fuente de la imagen: IMBD.com


El duque lleva casaca, chupa, calzones y medias de seda.
Fuente de la imagen: https://nicoleparker1592.wordpress.com/2014/09/08/14/

En este personaje se aprecia la peluca llamada Club  o Cadogan.

En esta imagen se aprecia el miriñaque o tontillo, esencial en la indumentaria rococó.

La indumentaria de la película evoluciona hacia el neoclasicismo y hacia indumentos más cómodos y prácticos, más "a la inglesa" como vemos en esta imagen. Seguimos encontrando grandes pelucas y exagerados sombreros de paja. Fuente de la imagen: https://www.filmaffinity.com 

Bibliografía sobre Historia de la Indumentaria (siglo XVIII y otras épocas)















Recursos en Red

http://historiadelamodaylostejidos.blogspot.com/2016/11/moda-en-el-cine-barry-lyndon.html
www.imbd.com
https://www.filmaffinity.com/es/film200234.html
https://web.archive.org/web/20080922142536/http://www.theduchessmovie.com/
https://nicoleparker1592.wordpress.com/2014/09/08/14/

lunes, 13 de abril de 2026

MODA, JOYAS Y CINE: EL SIGLO XVIII

Saludos,
El cine es un instrumento estupendo para analizar la historia de la indumentaria y de las joyas según qué  épocas. 
Aquí os dejo varias muestras de excelentes películas ambientadas en el siglo XVIII. Si se os ocurren más ejemplos, añadidlos por favor, en el apartado "comentarios" debajo de este post.
Las amistades peligrosas (S. Frears, 1988)
La inglesa y el duque (E. Rommer, 2001)
Maria Antonieta (S. Coppola, 2006)

Barry Lyndon (S. Kubrick, 1975)
Amadeus (M. Forman, 1984)

Casanova  (L. Halström, 2005)
Danton (A. Wajda, 1982)

Y entre las series, no podemos dejar de citar a la estupenda Poldark, y su maravillosa Demelza, que nos permite apreciar la evolución de la moda desde el Rococó hasta el Neoclasicismo. 

jueves, 9 de abril de 2026

EXPOSICIÓN "FRIVOLITÉ, INDUMENTARIA DEL SIGLO XVIII" EN EL MUSEO SAN TELMO DE SAN SEBASTIÁN


 
"No es agradable ver una mujer cortada en dos como una avispa: eso choca a la vista y hace sufrir a la imaginación. La finura del talle tiene, como todo lo demás, sus proporciones, su medida (…) Cuanto constriñe y molesta a la naturaleza es de mal gusto".

Jean-Jacques Rousseau, "Émile ou De l´éducation", 1762.

En pleno casco histórico de la bellísima ciudad de San Sebastián -antiguamente conocida como la "Bella Easo"- se encuentra el Museo de San Telmo.





En este museo, en el verano del año 2014, pudimos contemplar una apasionante exposición sobre indumentaria del siglo XVIII con fondos pertenecientes a la colección de este centro artístico.





La muestra plantea un completo recorrido por la indumentaria aristocrática del Siglo de las Luces, estructurada en varios apartados, muy bien documentados y con tejidos y bordados de excelente calidad. Es la primera vez que se exponen en el museo. 
Gran parte de los fondos proceden de la donación de la esposa del pintor Santiago Arcos (Santiago de Chile 1852-San Sebastián 1912).
También podemos encontrar en esta muestra, cuadros, grabados y publicaciones alusivas a la moda y al arte dieciochesco.

Charles Le Brun, Entrevue de Louis XIV Roy de France e de Navarre et de Philippe IV Roy d´Espagne dans l´isle des faisans, 1728. En esta estampa todavía vemos las pervivencias tardobarrocas en la indumentaria, donde se aprecia la diferencia entre la moda francesa y la española.

Grabados del siglo XVIII procedentes de los fondos del museo San Telmo.

Casaca de seda verde clara, con motivos decorativos florales en rojo y verde e hilo metálico. Presenta diez botones grandes de adorno, forrados en hilo de oro y cierre real con corchetes. El calzón está confeccionado con el mismo tejido que la casaca. Lleva cierre de trampa.

"Vestido a la inglesa" de seda rosa con adornos fitomorfos. Largo y abierto por delante, deja ver el brial interior. El cuerpo va armado con ballenas y presenta escote redondeado adornado con encaje. No presenta tontillo sino una especie de almohadilla rellena. 
Abanico y cajita de carey y plata para rapé.

Chupa masculina en satén de seda color marfil forrada en lino con bordados de motivos fitomorfos y cuello de pie. Presenta bolsillos con tapilla. 



Casacas
Casaca de terciopelo de seda labrada con finas rayas alternas en tonos crudos, beige y granate y forrada de lino. Luce botones redondos planos con alma de madera en delantero, bolsillos, espalda y puños.


Calzón de seda en tono hueso forrado de lino. Lleva bragueta con cierre de dos botones. Junto con la chupa y la casaca formaba el terno habitual en el modo de vestir del siglo XVIII. A la derecha, otro calzón masculino, en este caso de color beige forrado de lino. Presenta amplia pretina con botones forrados y cierre de trampa. El calzón se mantuvo a lo largo del siglo XIX, llegando a convivir con el pantalón largo, que adoptó con frecuencia el sistema de cierre de trampa. El cierre de trampa perduró en la indumentaria popular hasta el siglo XX.
Los calzones evolucionaron poco a lo largo de los siglos, pero en el caso de España, cuando los sastres cambiaron la portañuela que cerraba la delantera del calzón por una bragueta más cómoda, los moralistas se indignaron ante tal indecencia y la Inquisición la prohibió. Llegó a permitirse su uso solo a los verdugos. Con el tiempo, la bragueta acabó imponiéndose.


Casaca femenina. Las casacas o caracos se acompañaban de faldas que podían ser de distinto tejido.
Jubón o pirro. Así se llamaba en la España del siglo XVIII a este tipo de cuerpo femenino. Era una prenda de utilización diaria y cercana a la indumentaria popular aunque su uso se extendió entre la aristocracia. Solía ir acompañada de una saya, habitualmente confeccionada con otro tejido. Este tipo de combinación se mantuvo en el siglo XIX en la indumentaria popular. En este ejemplo es un jubón de seda rosa con bordados florales en tonos azul, verde, rosa y crudo.


En primer término, "vestido a la francesa" en seda con aplicaciones metálicas de lentejuelas, tachuelas, cristales… La abertura frontal inferior deja ver una falda interior llamada brial. Partiendo del escote trasero, los pliegues se abren hasta el bajo del vestido a modo de cola.


Vestido de cóctel en gros de Nápoles azul turquesa del diseñador vasco Cristóbal Balenciaga (1936). Es un ejemplo espectacular de la influencia de la moda rococó en este gran diseñador de la Alta Costura.



Chal neoclásico en lampás de seda. Presenta motivos florales y luce el perímetro ornamentado con galón dorado.



Delantal de tafetán de seda rosa con motivos decorativos florales bordados en seda.
Durante el siglo XVIII el delantal se incorporó al vestuario de las mujeres más acaudaladas con un fin meramente ornamental. Llegaron a ser verdaderas obras de arte y se realizaban con todo lujo de materiales y riquísimos bordados. Predominaban los motivos decorativos de carácter vegetal.



Esta almohadilla -que se empleaba como alternativa al tontillo (panier) o al miriñaque- consistía en dos armazones iguales de varillas arqueadas. Podía estar realizada en distintos tejidos. Presenta cintas ataderas para su correcta colocación en la cintura.



Cotilla o corsé de seda amarilla con motivos decorativos florales azules. El escote es recto y está emballenado y forrado con lino. Recordemos que las barbas de las ballenas se convirtieron en el material más apreciado para la confección de los corsés ya que eran flexibles, resistentes y duraderas. Las mujeres los usaban desde su infancia, tanto de noche como de día, a pesar de que los médicos o filósofos como Rousseau criticaban su uso en vano.


Camisa infantil en tafetán de seda rosa. Presenta canesú y escote redondo. Es de forma acampanada y las mangas son anchas y sin cierre en el puño.
Hacia finales del siglo XVIII no existía todavía el concepto de "ropa infantil". Se han conservado pocos ejemplos de este tipo de indumentaria del siglo XVIII.
Gracias a la influencia roussoniana empieza a valorarse la idea de crear vestidos prácticos y cómodos. Serían los ingleses los que preconizarían la confección de vestidos racionales y adecuados al cuerpo de los niños, evitando así, formas opresivas.


Túnicas dalmáticas. Las dalmáticas eran un tipo de vestidura litúrgica que utilizaban los diáconos en celebraciones solemnes. En este caso vemos varias dalmáticas de seda decoradas con motivos florales en diferentes colores y galones dorados de adorno. Al fondo a la izquierda, una capa pluvial.


Capa pluvial. Es un tipo de indumento que se utilizaba en las procesiones para resguardarse de la lluvia.



PARA SABER MÁS:



Audiovisual explicativo sobre la restauración de las piezas expuestas en la exposición

Fuentes documentales de los textos: paneles explicativos de la exposición y elaboración propia.
Fotografías: Ana Galván